Pozo profundo

632

Nueva forma de deshacerse de la angustia cuando -aún enjabonado- se abre la llave en la ducha. Consiste en una serie de agujeros hechos debajo de los edificios residenciales y que supuestamente no dañan nada, ni siquiera la reputación de la vecina más rumbera. Si los llenan con agua no sabemos, pero de divisas sí se llenan los constructores y los que dan los permisos. Son la gran excusa para no echarle más nunca la culpa a Hidrocapital o a Papá Dios si decide dejar de mandar lluvia de agua… o una lluvia de hamburguesas si se pone comiquita. Ver: Agua

0 / 5. 0